En los últimos treinta años se ha producido un cambio en el ideal de belleza. Las mujeres gustan delgadas, lánguidas, y como si esto fuera poco, con el cuerpo bien trabajado por una rutina diaria de gimnasia. La presión en el mundo occidental para acatar los valores estéticos, impuestos por una sociedad que condena el sobrepeso como insano, bombardea desde los medios de comunicación y alerta a la población de esta nueva fórmula para obtener éxito. La delgadez, aparece como sinónimo de salud y juventud. ¿Entonces, quienes quedan exentos de semejante veredicto?
Lo cierto es que la cantidad de personas afectadas por trastornos de la alimentación como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa aumenta cada año en forma desmesurada. La mayoría de las personas perjudicadas son mujeres adolescentes, aunque cada vez es mayor la frecuencia en hombres y adultos. Estos trastornos de la alimentación suelen aparecer solapados, por lo que se ha comenzado a pensar en un nuevo diagnóstico: la "bulimarexia".
Tanto la anorexia nerviosa como la bulimia nerviosa comparten ciertas características:
Amplia gama de síntomas de ansiedad y depresión.
Características obsesivas.
Pobre concentración.
Funcionamiento social deficitario.
La frecuencia de la anorexia nerviosa ha aumentado en las últimas décadas, incluso ha habido un incremento en las chicas prepuberales y en los hombres. Se estima que la anorexia aparece alrededor del 0,5-1% de chicas adolescentes y de 10 a 20 veces más en mujeres que en hombres. También se cree que un 5% de adolescentes presentan síntomas similares, pero no llegan a tener un cuadro completo de anorexia. La anorexia es más común en países desarrollados.
Tipo restrictivo: La pérdida de peso se consigue haciendo dieta, ayunando o realizando ejercicio intenso. Estas personas no recurren a atracones o purgas. Estas personas suelen caracterizarse por un mayor perfeccionismo, rigidez, hiperresponsabilidad y sentimientos de ineficacia.
Tipo compulsivo/purgativo: La persona recurre a atracones o purgas o ambos a la vez. A diferencia de las del tipo restrictivo, tienen más probabilidades de presentar problemas de control de los impulsos, de abusar del alcohol u otras drogas, de manifestar más labilidad emocional (cambios bruscos de humor) y de ser activos sexualmente. Además, generalmente presentan historia de obesidad y sobrepeso premórbido.
Factores precipitantes
Son aquellos que inician el trastorno. Se definen por el fracaso del individuo por adaptarse a las demandas que se le exigen en un momento dado. En la anorexia nerviosa se exhiben los siguientes.
Cambios corporales.
Separación y pérdidas.
Rupturas conyugales del padre.
Contactos sexuales.
Incremento rápido de peso.
Criticas sobre el cuerpo.
Traumatismo desfigurador.
Primera etapa
Es fundamental la recuperación del peso y los hábitos alimentarios adecuados. Se hace hincapié en los aspectos nutricionales y se relegan los factores psicológicos ya que varias conductas emocionales aparecen como consecuencia de la malnutrición y desaparecen cuando la persona comienza a ganar peso.
También es importante que se rompan los círculos viciosos de conductas familiares que mantienen el trastorno alimentario. Por ejemplo, hay que tratar que los padres sean menos exigentes y sobreprotectores con sus hijos, de esta manera la persona se sentirá más libre y podrá forjar su propia identidad, aunque difiera de las expectativas de sus padres (recordemos que generalmente nunca se aleja demasiado de lo que ellos esperan).
Segunda etapa
Se focaliza en la estabilización del peso, el restablecimiento psicológico y la prevención de recaídas. El tratamiento es fundamentalmente ambulatorio y su duración mínima debe alcanzar los dos años. El tratamiento ambulatorio es más eficaz para pacientes jóvenes y con una evolución corta del trastorno.
1. Tratamiento ambulatorio cognitivo-conductual
En la actualidad se ha descubierto que el es uno de más eficaces para este tipo de trastornos. Los aspectos conductuales comprenden las técnicas para favorecer la desaparición de conductas anómalas, como por ejemplo los malos hábitos alimentarios, el aislamiento social, los conflictos interpersonales, etc. Los aspectos cognitivos hacen referencia el tratamiento de las creencias irracionales hacia la comida y el aumento de peso, preocupaciones excesivas, autocríticas.
2. Tratamiento de la imagen corporal
Se utilizan diferentes técnicas:
Relajación: En pacientes con anorexia o bulimia nerviosa que han padecido experiencias negativas y/o de abuso sexuales es frecuente que presenten dificultades para relajarse, y sobretodo para percibir adecuadamente sensaciones de relajación y de tensión de su cuerpo.
Técnica del Espejo: Consiste en confrontar progresivamente a la paciente con su imagen (vestida y/o en traje de baño).
Procedimiento de marcado de la silueta: El paciente tiene que marcar en una foto deformada de su imagen el tamaño que estime de sus partes corporales. Permite investigar los ideales y las distorsiones cognitivas.
Terapia psicomotora: Incluye técnicas como expresión corporal, danzas, respiración, etc., siendo su objetivo principal lograr que el paciente se sienta satisfecho con su figura.
Video confrontación: Su objetivo es disminuir la ansiedad de los pacientes al observar su propia imagen a medida que aumentan de peso.3. Tratamiento grupal
Ha resultado de igual eficacia que el abordaje individual (Fernández y cols., 1998), aunque posee algunas ventajas: facilita los procesos de identificación, lo que a su vez favorece la cohesión del grupo, el apoyo mutuo y contribuye a crear una actitud más colaboradora y menos defensiva en los pacientes.
4. Terapia familliar
Es importante la participación de la familia en las decisiones terapéuticas. Los profesionales deben mantenerlas informadas acerca del tratamiento y evaluar su funcionamiento como un posible factor determinante o mantenedor de la anorexia nerviosa.
La familia debe aceptar intervenir en el tratamiento, ya que es frecuente que la mayoría niegue el problema. También es fundamental su educación en las consecuencias físicas y psíquicas de la anorexia nerviosa.
Bulimia nerviosa
Existe una relación directa entre las personas que se someten a dietas y el riesgo de padecer bulimia nerviosa, debido a las repercusiones físicas y psíquicas de la desnutrición.
Existen subtipos de bulimia nerviosa que se clasifican de acuerdo los métodos de purga que utiliza:
Tipo purgativo: La persona recurre al vómito, el uso de laxantes, diuréticos y enemas. Presentan más distorsión de la imagen corporal, mayor deseo de estar delgadas, más patrones anómalos alimentarios y psicopatología (sobretodo depresión y obsesiones) que las de tipo no purgativo.
Tipo no purgativo: La persona ayuna o practica ejercicio intenso
Personalidad de las bulímicas
Tratamiento
1. Tratamiento psicoeducativo
Se realiza en grupos de 8-10 personas. Los temas que se tratan en las sesiones son:
Ideales de belleza en influencia sociocultural. Existen ideas sobrevaloradas erróneas como: "delgadez= felicidad, salud" o como: "la delgadez rejuvenece".
Consecuencias negativas del uso de conductas de purga. Producen problemas gastrointestinales, lesiones en el esófago, erosión del esmalte dental, deshidratación, etc.
Importancia de la normalización de la ingesta como primer mecanismo para detener el círculo vicioso de atracones-vómitos.
2. "Alimentación mecánica"
Como primer paso para interrumpir el circulo vicioso hay que normalizar la ingesta, para ello resulta eficaz utilizar esta técnica siguiendo estos pasos pasos:
- Desayunar no más tarde de una hora después de levantarse.
- No deben pasar más de 3 a 4 horas entre el desayuno y la comida.
- Merendar algo ligero.
- Cenar no muy tarde (entre las 20:00 y las 21:00 hs.).
- Las comidas deben considerarse como medicinas y tener prioridad.
- Comer en función de un esquema predeterminado (1º plato, 2º plato y postre), y no en función de que se tenga mayor o menor sentimiento de hambre.
- Es muy importante no saltarse ninguna comida.
En relación con la terapia familiar, existen dos alternativas: el modelo estratégico o el estructural. El primero aconseja al paciente a que no cambie, a que continúe con los atracones, pero que registre todo lo que come día a día. También se le explica la función que cumple su síntoma dentro de la familia, lo que permitirá entender las conductas bulímicas como dirigidas a una finalidad y no como algo descontrolado, y es esto lo que facilita que el paciente sienta que puede modificar la conducta. Este tratamiento suele durar entre siete y quince sesiones.
El otro abordaje de tipo estructural el terapeuta, al igual que en el tratamiento para la anorexia, intenta modificar la estructura familiar.
4. Farmacoterapia
Se cree que a corto plazo los tricíclicos son efectivos para la reducción de atracones y vómitos, pero no a largo plazo. Además producen varios efectos secundarios como la sedación, el aumento de peso, por lo que suelen ser una causa principal de abandono de este tratamiento. También los IRSS (inhibidores de la recaptación de serotonina) han obtenido muy buenos resultados, de hecho son los más eficaces por producir pocos efectos secundarios, poco aumento de peso y aumento del apetito.
Esta es un cancion que habla de la bulimia y lo que hace una chica para verse mas delgada
Este pos fue realizado por:
Ojinaga Emmanuel
Bacigalupi Maria Ester
2º 3ª T.T
C.E.P Nº2
1 comentario:
Muy bueno...
Publicar un comentario